ELI: "Ha sido como que nosotros somos maestros. Los niños nos saludan cuando nos ven por la calle. Ha sido una experiencia muy bonita".
MARY: "Me gustaría volver a repetir la experiencia. Fíjate si me ha gustado que etoy pensando estudiar algo sobre los niños."
ALBERTO N.: "Le hemos enseñado juegos a los niños y ellos se han portado muy bien a la hora de hacerlos aunque algunos eran muy difíciles para ellos".
ÁLVARO: "Es agradable estar con los peques y enseñarles juegos de matemáticas aunque a veces duela la cabeza".
ALBERTO S.: "Me lo he pasado bien aunque es muy cansado. Ser maestro es ser masoquista".
RUBÉN: "La experiencia me ha parecido expléndida. Además de estar con niños tan chicos también me ha encantado el estar con mis compañeros de clase. Los niños se han divertido mucho y nosotros también".
FERNANDO: "Dar clases a niños ha sido una experiencia muy bonita y sentir lo que tienen que pasar los maestros con darnos clases a nosotros. Ha sido una experiencia impresionante".
MERCEDES: "Para mí ha sido una satisfacción muy grande ayudar a otros compañeros más pequeños. Yo pretendía que aprendieran matemáticas de otra forma más divertida. La experiencia vivida no se me olvidará, la guardaré en lo más hondo de mi mente. No me importaría repetirla una y otra vez...
ANÓNIMO: "Volvería a repetir esta experiencia con los ojos cerrados. Es la primera vez que he sentido lo que de verdad siente el profesor cada día".
ANA: "Ha sido una experiencia muy bonita pero al mismo tiempo un poco agotadora. Los alumnos se alborotaban un poco porque las actividades les gustaron mucho y estaban ansiosos por terminar los primeros".
MARTA: "Algunos alumnos cogieron las explicaciones a la primera y a otros les hacía falta más ayuda. Lo único malo es que, después de llevarse dos horas con los niños, se les acaba cogiendo cariño".
NASIMA: "La experiencia me ha encantada porque a mí lo que realmente me gusta es esto, aunque más los niños de guardería. Ojalá mi sueño se haga realidad. Me hace muchísima ilusión que un niño me diga maestra e iría todos los días a enseñar a un colegio. No me asustan los gritos. En cuestión: no tengo palabras, sólo que me encanta".